Derramar cien gramos de sal sobre tu lengua
inhalar frío aire por un camino hueco
retorcer en exceso pretencioso el cristal
y tu imaginación se quiere salvar
Nuestra noche nefasta y dorada
la danza onírica quema todo
racional o irracional, da lo mismo
ningún momento, sublevación desolada
Nada. Universo. Ella.
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